VIAJE A BRETAÑA Y NORMANDIA. AGOSTO 2001
| ITINERARIO | |
| DIA 1 | MADRID - BURDEOS - LA ROCHELLE - NANTES |
| DIA 2 | NANTES - VANNES - CONCARNEAU - QUIMPER |
| DIA 3 | QUIMPER - DINAN - ST. MALO - RENNES |
| DIA 4 | RENNES - VITRE - FOUGERES - MONTE SAN MICHEL - CAEN |
| DIA 5 | CAEN - PLAYAS DEL DESEMBARCO - PARIS |
| DIA 6 | PARIS |
| DIA 7 | PARIS - DISNEYLAND - PARIS |
| DIA 8 | PARIS - CHAMBORD - CHAUMONT - ANGOULEME |
| DIA 9 | ANGOULEME - BURDEOS - SAN SEBASTIAN - MADRID |
| DIA 1.- MADRID - BURDEOS - LA ROCHELLE - NANTES. |
Como de costumbre, el primer día es bastante largo. Después de retirar el coche, un Seat Alhambra para seis personas, de la estación de Atocha y después de cargar los bultos, salimos rumbo a Francia, pero primero hay que parar en Aranda de Duero para recoger a Ana.
Una vez que hemos recogido a Ana, seguimos rumbo a la frontera. Antes de cruzar, llenamos el depósito en la última gasolinera que encontramos, ya que la diferencia de precio del combustible entre España y Francia es considerable. Cruzamos la frontera y en seguida aparece el primer peaje francés, y así uno detrás de otro. A las ocho de la mañana llegamos a la Burdeos, nuestra primera parada.
Dejamos en el coche en el centro, justo detrás de la plaza de la bolsa. Pagamos el aparcamiento (1 hr x 0,5 euros). Es la novatada, dado que durante el mes de agosto no hay que pagar por aparcar en la ciudad. Menos mal que no es demasiado caro. Por internet hemos solicitado información a la oficina de turismo de Burdeos que nos ha enviado un plano con un ruta a seguir para ver lo más importante de la ciudad. Desde nuestro punto de vista, si bien tiene cosas interesantes, no es que merezcan demasiado la pena. Por mi parte, lo único interesante fue el monumento a los Girondinos de la Explanada Quincoces.
Antes de marcharnos decidimos
tomar un café en un bar. No parece demasiado caro, pero hay truco: si pides un
cafe solo te cuesta 1,2 euros, pero si lo pides con leche te cuesta justo el
doble (te cobran la leche). En fin, otra novatada.
Dejamos la ciudad de Burdeos y
seguimos dirección a nuestra próxima parada: La
Rochelle. El tiempo está empeorando, y al llegar a La Rochelle nos cae una
chupa de agua tremenda. El coche lo dejamos un tanto retirado del centro (unos
10 minutos a pie), en un aparcamiento que hay gratuito. Lloviendo comenzamos la
visita de la ciudad.
La Rochelle nos sorprende gratamente. Está llena de soportales, por lo que no nos mojamos demasiado. De todas formas para en seguida de llover. Visitamos el ayuntamiento (3,5 euros), donde se están casando varias parejas, y damos una vuelta por la ciudad vieja: la Porte Grosse, la Tour de St. Nicholas y la Tour de la Chîne... Aunque gran parte de nuestra visita ha discurrido bajo la lluvia, no importa, está ciudad nos ha gustado bastante. Desde aquí, salen barcos para visitar Fort Boyard, un fortaleza construida en mitad del mar.
Seguimos el camino hasta nuestra última parada por hoy: Nantes. Lo primero que hacemos es buscar nuestro hotel. En este viaje hemos decidido utilizar los hoteles económicos Formule 1. Son realmente económicos, están tremendamente limpios y total, lo único que vamos a hacer en ellos es dormir, así que nos sobra con esto.
Nos cuesta un poco encontrar el hotel, pero al final llegamos. La señora de la recepción es un poco estirada, tipo señorita Rottenmeyer, pero es igual. Una vez nos hemos registrado vamos a hacer una primera visita de la ciudad, que a primera vista no parece tener demasiado interés. Dejamos el coche en un aparcamiento gratuito junto al museo de Bellas Artes. Vemos la catedral por fuera, damos una vuelta por las animadas calles peatonales, llenas de restaurantes, brasseries y gente y finalmente llegamos al Castillo de los Duques de Bretaña.
Decidimos volver a la mañana siguiente para ver Nantes a la luz del día. Regresamos al hotel a preparar la cena. No se puede cocinar en las habitaciones, pero nosotros nos calentamos un par de latas y nos vamos a dormir. Mañana será otro día. Itinerario
| DIA 2.- NANTES - VANNEX - CONCARNEAU - QUIMPER. |
Hemos quedado a las nueve en la puerta del hotel, después de desayunar. En el hotel se puede desayunar por unos 3 euros, pero como hemos llevado comida desde aquí, eso que nos ahorramos.
Volvemos al centro de Nantes y dejamos el coche
en el mismo sitio del día anterior. Visitamos primero la Catedral de St.
Pierre. Están limpiando su fachada y nos llama mucho la atención el contraste
entre la torre derecha que está totalmente limpia y la izquierda que está aún
sucia. Dentro lo único que nos llama un poco más la atención es la tumba del
rey Francisco II y su mujer Marguerite de Foix.
Después vamos al castillo, fortaleza impresionante de siglo XV, con su foso y todo. En este castillo se firmó en 1598 el Edicto de Nantes, que defendía la libertad religiosa. La entrada al patio es gratis y se puede subir a las murallas. En el interior hay un par de museos, pero no entramos a verlos.
Nos
marchamos a Vannes,
nuestra siguiente parada. En esta ciudad se firmó la declaración de unidad
entre Bretaña y Francia en 1532.
Está situada junto al golfo de Morbihan, por el que se pueden hacer diversos cruceros
en barco. Dejamos el coche en el aparcamiento que hay junto a la Gendarmería
y vamos andando hasta el centro, que está a 5 minutos. Pasamos por delante del
edificio del ayuntamiento (Hôtel de Ville), bastante bonito. Cruzando la
carretera entramos en el casco antiguo, con sus casas pintorescas de madera.
Visitamos la catedral de St. Pierre, donde de encuentra la tumba de Vicente
Ferrer, santo español que murió en Vannes en 1419. Justo en frente de la
catedral está el mercado cubierto de La Cohue, que ahora es un museo. Después
vamos a las murallas de la ciudad, pasando primero por los lavaderos
municipales, junto al río, donde antiguamente se lavaba la ropa.
Vannes nos ha gustado mucho, ya
que tiene mucho encanto.
Seguimos la ruta. Nuestra siguiente parada es Carnac,
aunque los pueblos que pasamos de camino están bastante bien. Lástima de no
tener más tiempo. Nos cuesta un poco encontrar el recinto, pero al final
llegamos. Dejamos el coche en el aparcamiento gratuito habilitado y damos una
pequeña vuelta por los menhires, unos 2400, colocados en fila uno detrás de
otro hace unos 2000 años. Visitamos los
alineamientos de Menec y Kerlescan, dejando el de Kermario sin ver.
Seguimos hacia Concarneau. Por el camino se nos ha encendido la luz amarilla del aceite. Paramos un rato en una gasolinera para comer. Al volver a poner en marcha el coche no da problemas, así que continuamos. Llegamos a Concarneau. La ciudad está repleta de gente. Esta ciudad celebra del 15 al 19 de agosto el Festival de las Redes Azules, y aunque no hace muy buen tiempo, todo el mundo está en la calle, con trajes típicos regionales, tocando la gaita y los tambores y bebiendo sidra.
El principal interés de Concarneau es la Ville Close, que se encuentra en una isla fortificada en el centro del puerto a la que se accede por un puente levadizo. Es muy turístico y está lleno de tiendas. En una de ellas compramos unas típicas galletas de la zona. ¡¡Deliciosas!!.
A última hora de la tarde llegamos a Quimper, donde tenemos reservado el hotel. La luz del aceite del coche se ha vuelto a encender, y aunque no hemos notado nada raro en el aceite (suponemos que es porque está caliente), dedicimos que al día siguiente hay que llamar a la asistencia técnica. Otra sorpresa nos queda para este día. Por algún motivo, la reserva que teníamos en el Formula 1 de Quimper no aparece. El hotel está completo y no podemos quedarnos. Obviamente mostramos nuestro descontento, y el gerente amablente nos busca alojamiento en uno de los hoteles Ibis. Es un poco más caro, 35 euros la habitación, pero como la diferencia no es demasiado grande, no hay problema. El hotel está bastante bien. Dejamos las cosas y nos vamos a visitar la ciudad. Ya es casi de noche, así que poco podemos ver, aunque nos damos una vueltecita. La ciudad parece tener interés así que decidimos volver por la mañana para verla bien.
Antes de volver al hotel nos tomamos unas cervecitas de la zona en una cervecería. No es demasiado barato (una tercio aprox. 3,25 euros), pero tampoco es un gasto extraordinario. Volvemos al hotel y preparamos algo para cenar en la habitación. Después a dormir. Itinerario
De nuevo quedamos a las nueve en la puerta del hotel, después de desayunar. Sin embargo, este día alguno nos levantamos antes ya que hay que llamar a la asistencia técnica para que nos digan que hacemos con el coche. Llamamos utilizando el servicio España Directo, así nos ahorramos el coste de la llamada. Lo único que nos dicen es que vayamos a la oficina de Europcar en Quimper, donde nos darán asistencia. Está junto a la estación de tren, y no nos cuesta demasiado encontrarla. Inmediatamente nos rellenan de aceite el motor, que estaba muy por debajo del mínimo, así como el agua del limpiaparabrisas.
Después dejamos el coche en un aparcamiento gratuito y visitamos Quimper. También tiene su encanto, con sus casitas de entramado de madera. Visitamos la catedral de St. Corentin, que fue el fundador de la ciudad.
Nuestra siguiente parada es Dinan.
Lamentablemente no tenemos tiempo para visitar la Point du Raz, punta oeste de
Bretaña. Una lástima pues parece que está bastante bien, con unos acantilados
tremendos.
Llegamos a Dinán. En el centro de la ciudad hay varios aparcamientos gratuitos, pero como no lo sabemos, dejamos el coche un tanto retirado del centro. La ciudad antigua es fantástica, con sus casas de entramado y sus calles adoquinadas. También se puede subir a las murallas, desde donde hay unas buenas vistas (gratis). Hoy ha salido por fin el sol, aunque casi mejor cuando estaba escondido, pues pega fuerte y pica bastante.
Seguimos la ruta hasta St.Malo,
la isla fortificada de los piratas. Dejamos el coche
cerca de donde se toman los ferries hasta las islas del canal (Jersey y Guernesy),
ya que aquí no hay que pagar, y vamos andando hasta la ciudad fortificada.
Subimos por las murallas. Debajo, la ciudadela está llena de gente, turistas
como nosotros suponemos. Llegamos a la playa donde hay bastante gente bañándose
e intentamos visitar la antigua carcel, a la que se llega sin problema cuando
hay marea baja, pero como ya es algo tarde está cerrada. Seguimos dando una
vuelta por la ciudad que también nos gusta bastante.
Termina nuestro día. Llegamos a Rennes, buscamos el hotel, dejamos las mochilas y visitamos la ciudad. Quizá lo que hemos visto hasta ahora es tan fantástico que Rennes no nos produce una impresión demasiado buena. Parece que hubo un incendio en 1720 que destruyó media ciudad. Lo cierto es que tiene edificios bastante bonitos y típicos, pero el encanto lo rompen los edificios modernos que hay junto a ellos. En fin, decidimos tomarnos una cervecita en un típica brasserie, en una zona con bastantes bares y animación.
Volvemos al hotel a dormir. Itinerario
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DIA 4.- RENNES - VITRE - FOUGERES - MONTE SANT MICHEL - CAEN. |
Dejamos el hotel. Hoy es nuestro último día en Bretaña, ya que por la tarde estaremos en Normandía.
Nuestra primera parada es en Vitré.
Dejamos el coche en la estación, pero esta vez tenemos que pagar, pero no es
caro, aprox. 1 euro x 2 horas. Visitamos su castillo. Por cierto que en la plaza
del castillo el aparcamiento es gratis durante cuatro horas. La entrada cuesta 3
euros y con ella puedes entrar además de al castillo a otros tres museos. El
castillo es un castillo típico, de forma triangular con sus torres terminadas
en punta. Dentro del castillo se encuentra el ayuntamiento de la ciudad. Antes
de marcharnos pasamos por la oficina de turismo a recoger algo de información.
Seguimos hasta Fougères. Dejamos el coche junto al ayuntamiento, en unas plazas gratuitas y vamos hacia el castillo. La entrada cuesta 5,5 euros y te da derecho a entrar en varios museos de la ciudad. Este castillo está construido en la parte baja de la ciudad, pero es imponente. Un auténtico castillo. Se puede pasear por sus torres y murallas, y hay buenas vistas.
La ciudad tampoco está mal. Volvemos al ayuntamiento atravesando unos jardines bastante cucos que hay. Comemos allí mismo, junto a la furgoneta.
Nuestra siguiente parada
es el Monte Saint
Michel, ya en Normandía. Posiblemente sea el sitio más
turístico de Francia después de la torre Eiffel. El aparcamiento cuesta quince
francos. Dejamos el coche y vamos a la fortaleza. Por el camino vemos un cartel
que dice que debemos sacar nuestro coche del aparcamiento sobre las ocho de la
tarde, ya que a esa hora comienza a subir la marea y el coche puede quedar bajo
el agua. Sin embargo, pensamos que dado que tenemos el coche demasiado lejos no
va a llegar hasta allí el agua. La solución a las ocho.
Entramos por la puerta de la fortaleza. Está completamente abarrotado de gente. La subida a la abadía es por una calle bastante estrecha, llena de tiendas de recuerdos y restaurantes y atestada de gente. Otra posiblidad es subir hasta la abadía por las murallas.
La entrada cuesta 6 euros. Hay visitas guiadas en francés e inglés todo el año, y en verano en unos cuantos idiomas más, incluido el español. Nuestra visita guiada comienza inmediatamente y llegamos casi por los pelos. Nuestro guía se llama Jesús, y parece un apasionado de la arquitectura, aunque no parece que le agraden demasiado los turistas. Lo cierto es que la explicación que nos hace sobre la historia y la arquitectura de la abadía es muy interesante.
Al terminar la visita, bajamos por la muralla, desde se tienen buenas vistas de los alrededores. El mar prácticamente ni se divisa a lo lejos, parece increible que en una hora vaya a estar todo bajo el agua. Vamos al coche y nos marchamos del hacia Caen, pero antes de salir del todo, decidimos quedarnos a ver como sube la marea, ya que parece que es bastante impresionante. Volvemos al aparcamiento, pero ya no dejan entrar hasta donde estábamos, sino que lo tenemos que dejar bastante lejos del monte. El paseo es bastante agradable, así que no hay problema.
La gente ya está colocada para ver como sube la marea. Casi no hay sitio. A lo lejos ya se puede ver el mar, avanza a una velociad increible (un metro por segundo, según nos dijo Jesús). Es impresionante. La verdad es que merece la pena. Una vez que se ha cubierto el monte, salimos al aparcamiento. Han estado dando aviso en varios idiomas para que la gente retire sus coches (el aviso en español era español de méxico y nos hizo mucha gracia). En el lado de los aparcamientos la marea sigue subiendo a una velocidad increible. Efectivamente se cubre todo el aparcamiento, así que si hubiesemos tenido el coche allí nos hubiesemos quedado sin él.
Volvemos tranquilamente hacia el coche. Sin embargo, esta vez el paseo no es tan agradable, ya que la zona se ha llenado de mosquitos e insectos varios. Los hay a millones. Hay que ir con la boca cerrada, a menos que quieras comer carne o lo que tengan esos bichos.
Llegamos al coche y nos marchamos a Caen, donde tenemos reservado el hotel. Llegamos después de las 10 de la noche, por lo que ya no hay nadie en recepcion. El codigo de entrada te lo dan en una especie de cajero automático en el que tienes que introducir la tarjeta de crédito y la clave de la reserva. Lo cierto es que es tremendamente cómodo.
Cenamos en el porche del hotel y a dormir. Itinerario
La primera visita del día es Caen. La entrada en la ciudad es lenta, ya que hay bastantes obras. Dejamos en coche cerca del castillo. Es bastante más caro que los aparcamientos que del resto de las ciudades en las que hemos estado, pero bueno.
Para entrar en el castillo damos una vuelta grande. Al llegar vemos que podíamos haber aparcado gratis dentro del castillo. En fin, otra vez será. Por la parte que hemos entrado al castillo, no es gran cosa. Dentro del recinto está el museo de Bellas Artes y el Museo de Normandía. Hoy son gratis los museos, así que entramos al de segundo. Es un museo pequeño que contiene restos arqueológicos y folkloricos de Normandía.
Se puede pasear por las muralla y hay buenas vistas de la ciudad, que a nuestro parecer no es gran cosa, así que decidimos marcharnos.
Nos alejamos de Caen para hacer la ruta del Día
D. Nuestra primera parada es Sainte-Mère Eglise. En esta ciudad fue donde
cayeron los paracaidistas aliados durante el desembarco en la noche del 5 al 6
de junio de 1944. Uno de ellos se quedó colgado del campanario de la iglesia,
lo cual nos recuerda un muñeco que hay en el campanario. Justo en frente de la
iglesia, se encuentra un museo del desembarco. Por las calles hay carteles
colocados con fotos de las calles de la ciudad durante la guerra. Justo en
frente del ayuntamiento, se encientra un de los numerosos 'mojones de la
libertad' que los aliados iban colocando por donde pasaban.
Nuestra siguiente parada el la playa de Utah, la más occidental de las 5 playas del desembarco. El mar está bastante alto y no nos podemos hacer una idea de como pudo ser el desembarco. Hay algún tanque y lanchas de desembarco expuestas en el exterior del museo que hay allí.
Siguiente parada es la Pointe du Hoc. El lugar era un sitio fuerte de los alemanes. Está lleno de bunquers que se pueden visitar, unos mejor conservados que otros, pero lo que más nos llama la atención es que todo el lugar está completamente agujereado. Los aliados estubieron bombardeando la zona durante todo un día, y aquí se pueden ver aún los efectos del bombardeo. Es increible. Es como un queso de Gruyères.
Paramos en St. Laurent sur Mer, en el comienzo de Omaha beach. Es una playa bastante grande, completamente llena de gente bañándose. Es increible pensar que hace 50 años en este punto se estaba librando una gran batalla.
A pocos kilómetros se encuentra el cementerio
americano de Colleville sur Mer. En este cementerio hay 9.387 tumbas. Llegamos
en el momento en que están bajando la bandera, al sonido del típico sonido de
bandera americano. También vemos unas personas mayores que están buscando una
tumba acompañadas por lo que debe ser el encargado del cementerio. Nos
preguntamos si la tumba sería de su padre, o algún hermano o familiar. Las
señoras se emocionan al ver la tumba.
La siguiente parada es Longues sur mer. Aquí
hay varios bunkers alemanes con cañón incluido. Muy bien conservado todo el
conjunto.
Finalizamos la ruta en Arromanches, donde los aliados construyeron dos puertos artificiales de desembarco. Hoy solo queda uno de ellos, ya que el otro fue destruido por una tormenta. En la playa hay unos cuantos módulos del puerto y a lo lejos se ven, en medio del mar otros tantos. Lo cierto es que deberían limpiar un poco los que están en la paya, ya que el olor que desprenden es un tanto desagradable.
Nos marchamos a París. Tenemos por delante unos 200 kms. y hay que encontar el hotel. Llegar a París es bastante fácil, lo dificil es encontrar el hotel, ya que las carreteras están en obras y está cortada justo la que nos lleva a él. Tardamos hora y media en encontrarlo, pero finalmente llegamos.
Conseguimos las claves de las habitaciones en el cajero, dejamos las mochilas y nos marchamos a tener nuestro primer contacto con París, la ciudad de l'amour (soy un "zoguillo apestosó").
La salida de St. Denis, donde está el hotel no es tan complicada, y en seguida estamos el Boulevard de Clichy. Desde aquí al Arco del Triunfo, en el que Alfonso lo pasa un tanto mal con el coche ya que en esta rotonda gigantesca impera la ley del más fuerte, y finalmente la torre Eiffel. Damos una pequeña vuelta de reconocimiento y nos marchamos a la zona del Sagrado Corazón. Compramos un kebab para comer y damos una vueltecita. Son casi las dos de la noche, así que nos marchamos al hotel. Mañana será un día largo. Itinerario
Hoy hemos quedado en la puerta del hotel a
las 10. Dormimos una hora más, que nos hace falta. A diez minutos del hotel está
la estación de metro St. Denis Basilique, que lleva al centro de París,
por lo que decidimos ir en metro, mejor que en coche.
En seguida llegamos al centro. Nos bajamos en la estación de metro del ayuntamiento de París. Desde allí vamos a la isla de la COté, donde está la catedral de Notre Dame. No subimos al campanario, pero entramos en la catedral. Después damos una vuelta a la catedral para ver su parte trasera y seguimos la visita, pasando por delante del Palacio de Justicia, hasta el río Sena.
Por la orilla del río nos dirigimos al Palacio del Louvre, pasando por delante de la Conciergerie, donde estubo detenida Maria Antonieta durante la revolución. En seguida llevamos al Palacio del Louvre. Hay muchísima gente sentada en las fuentes donde está la famosa pirámide de cristal, buscando refrescarse. Hoy está haciendo un calor tremendo. Seguimos por el Arco del Triunfo del Carrusel y los jardines de las Tulleries. En este punto decidimos buscar una panadería para comprar pan y hacernos unos bocadillos, por lo que en lugar de seguir hacia la plaza de la Concordia vamos hacia la ópera, intentando salir un poco del centro, pero esa zona sigue siendo en centro y no es fácil encontrar una panadería. Finalmente, justo en frente de la iglesia de la Madeleine, encontramos una. Paramos en un banco, nos hacemos los bocatas y nos los comemos tranquilamente.
Después de este pequeño tentempié, entramos en la iglesia de la Madeleine, más
parecida a un templo griego que a una iglesia. Desde aquí llegamos a la plaza
de la Concordia, donde se instaló la guillotina durante la revolución y donde
fueron decapitados Luis XVI, Maria Antonieta y otros muchos. Justo en medio está
el obelisco que regaló el rey de Egipto al rey Luis Felipe en agradecimiento a
Champollion por haber descifrado la Piedra Rosseta.
Desde aquí cruzamos a la otra orilla del Sena para ver el Hotel des Invalides,
fundado por Luis XIV para alojar veteranos de guerra. Aquí se encuentran las
cenizas de Napoleón (¡¡¡cómo fumaba el tío!!!). Cuesta 6 euros el ver su
tumba, y como no le admiramos tanto, no entramos. También está el museo del
ejercito y algún otro museo más.
Seguimos dirección a la Torre Eiffel, a la que llegamos tras un corto paseo. No
hay mucha gente, así que decidimos subir. Se puede subir andando (3 euros) o en
ascensor. Si subes en ascensor tienes tres posibilidades: subir hasta el primer
nivel (3 euros), subir hasta el segundo nivel (6 euros) o subir hasta arriba del
todo (8 euros). Nosotros subimos arriba del todo. El ascensor sube hasta el
segundo nivel y desde allí, tomando otro ascensor subes a lo alto. Desde allí
arriba se ve toda la ciudad.
La bajada la hacemos a pie, desde el segundo nivel, ya que desde el tercero no se puede, o por lo menos no hemos visto por donde hacerlo. La bajada no es dificil, pero nos damos cuenta que la subida a pie tiene que ser bastante chunga. Paramos un rato en el primer nivel, donde hay videos y explicaciones de cómo se contruyo la torre. Seguimos hacia abajo.
Una vez abajo, nos dirigimos hacia el Palacio Chaillot desde donde hay buenas
vistas de la torre. Desde aquí tomamos la avenida Kleber hasta el Arco del
Triunfo. En la Place de l'Etoile, donde está el Arco, nos preguntamos como
cruzar. Es tremendamente ancha y no hay semáforos.
Unos valientes, inconscientes diría yo, la intentan cruzar directamente. No les
han atropellado de puro milagro. Decidimos buscar un paso subterraneo. Tiene que
haber uno, seguro. Finalmente lo encontramos. El paso te deja justo a los pies
del Arco, que es grandísimo.
Nos damos cuenta de que son casi las dos de la noche. Cruzamos a los Campos Eliseos y bajamos por esta avenida a tomar el metro para volver al hotel. Está tremendamente animada, llena de gente en las terrazas tomando algo. Hay unos artistas callejeros a los que la policía les ha dicho que no pueden estar allí. Algo más ha tenido que pasar pues a los pocos minutos aparecen como veinte policías más, ante la sorpresa de todos nosotros. Si es para decirles que no pueden estar por allí nos parece un poco desproporcionado.
Finalmente tomamos el metro y en pocos minutos estamos de nuevo en St. Denis. Cenamos algo rápido y nos vamos a dormir. Itinerario
Hoy salimos del hotel a las ocho. Es el día
en que visitamos Disneyland
Paris. Es bastante pronto y
día de diario, por lo que hay bastante tráfico, aunque no hay atasco.
Encontramos en seguida la salida hacia Disney y en cosa de media hora estamos
allí.
El aparcamiento cuesta 7 euros. Después hay
que sacar las entradas. En verano cuesta unos 21 euros. Finalmente, dejamos las
mochilas en la consigna, que cuesta 3,5 euros. Bueno, ya estamos listos para
disfrutar del mundo mágico de Disney.
Pasamos el día entero de una atracción a
otra. No hay demasiada gente y no hay que hacer demasiada cola para entrar en
las atracciones, además, con el fast pass que han sacado para alguna de las
atracciones, hay que esperar incluso menos.
Las atracciones son bastante tranquilas todas. La montaña rusa de Indiana Jones es de lo más intenso que hay. También el "espace mountain" está bien, pero está demasiado oscuro. Quizá la atracción que más nos llama la atención es la de "cariño he encogido al público".
También vemos un par de espectáculos, el de Tarzán y Mulán, que no están nada mal.
Por la noche vemos la cabalgata eléctrica y los fuegos artificiales, que ponen el broche final a nuestro día en el mundo mágico de los sueños.
Salimos de Disney rumbo a París. Estamos cansados, pero es igual, ya que en media hora estaremos de nuevo en el hotel...Ingenuos. Resulta que la carretera está en obras y hay un atasco tremendo. Tardamos una hora en hacer cinco kilómetros, que horror. Llegamos reventados al hotel a eso de las dos de la mañana. A dormir directamente. Itinerario
Hoy es nuestro último días en París, y el
comienzo del fin de nuestro viaje. No obstante, antes de marcharnos visitamos la
Basílica del Sagrado Corazón. Sigue siendo la zona de París que más me
gusta.
Hace muchísimo calor, y dentro de la basílica se está muy fresquito, me
quedaría aquí todo el día. Seguimos hacia la plaza del Tertre, llena de
pintores y caricaturistas, con un ambiente muy bohemio. 
El calor es insoportable. Decidimos volver al coche y marcharnos de París. Hemos estado muy poco tiempo en esta ciudad, pero ha sido bastante intenso. Nos marchamos muy contentos.
Ponemos rumbo al Valle
del Loira. Nuestra primera para será el castillo de Chambord, a 18 kilómetros
al
este de Blois. Llama mucho la atención su tejado, lleno de chimeneas. La
entrada cuesta 6 euros, pero no entramos ya que otros mochileros nos han dicho
que no merece demasiado la pena. Damos una vuelta de reconocimiento y nos
hacemos la obligatoria foto. El calor es insoportable, decidimos ponernos a la
sombra y preparar la comida.
A la sombra se está bastante bien. Se está
tan bien que hacemos una comida bastante larga. Una vez hemos terminado, nos
ponemos rumbo al castillo de Chaumont. Afortunadamente, tiene árboles bastante
grandes que dan mucha sombra, por lo que se está bastante bien. Es tarde y el
castillo está cerrado, pero nos gusta incluso más que el de Chambord.
Finalmente vamos al castillo de
Chenonceaux. Ya es tarde y el
castillo está cerrado, por lo que no podemos entrar. Decidimos buscar
alojamiento para esta última noche.
Hemos pensado en pasar la noche en Angouleme, así que hacia allá vamos. Al llegar al hotel, no hay habitaciones libres, así que vamos al Ibis, que está justo al lado. En el Ibis si tienen tres habitaciones libres ya que ha habido una anulación de última hora. Es un poco más caro, cada habitación cuesta 48 euros. Nos cuesta un poco decidirnos, pero al final cogemos las tres habitaciones.
Ya tenemos habitación, así que nos vamos a ver que tal está Angouleme. El hotel está bastante retirado del centro, así que es imprescindible ir en coche. El centro nos sorprende muy gratamente. Está lleno de bares y de gente, con mucha animación. Primero comemos un poco, y después nos sentamos en una terraza a tomar unas cervezas. Una velada muy agradable, pero todo termina. Volvemos al hotel a dormir. Itinerario
Definitivamente el viaje se ha acabado. Salimos a las nueve rumbo a España. A las dos llegamos a San Sebastian donde paramos una hora para bañarnos en la playa de la Concha, que está llena de gente, aunque el día no es muy soleado.
Seguimos nuestro camino. Dejamos a Ana en Aranda de Duero, y a las nueve llegamos a Madrid. Después de descargar, dejamos el coche en la estación de Atocha.
Al dejar el coche hemos dicho lo que nos pasó con el aceite y nos descuentan ocho mil pesetas en compensación. Para nosotros es compensación suficiente, así que tan contentos.
Termina otro viaje fantástico. Lástima no haber tenido más tiempo, porque esta zona merece mucho la pena. En fin, para la próxima vez.
Total kilómetros recorridos:
4.280 kms.
Gasto total de gasolina :
40.000 ptas. (240,40 euros)
Gasto total en peajes :
18.364 ptas. (110,37 euros)